03/09/2026 19:29 Neura - Economía Real

Debate Sobre Consumo Digital, Mercados, Tecnología y Seguros

RESUMEN

La conversación aborda el interés de los inversores por sectores defensivos y por la inteligencia artificial, así como la ansiedad frente a los mercados y la velocidad de los cambios tecnológicos. También analiza el impacto de la robótica en la industria del seguro, las coberturas para vehículos utilizados en Uber y delivery, y la necesidad de asesoramiento profesional. Se debate la evolución económica argentina, el escenario electoral, el consumo, la dolarización y las expectativas de recuperación. Además, se tratan los seguros de vida y retiro, la sucesión en empresas familiares, los cambios posteriores a la pandemia, el comercio electrónico, la venta de motos y la inflación en los costos de reposición.

TRANSCRIPCIÓN CORREGIDA

Había mucho interés y teníamos mucha demanda por sectores más defensivos, como consumo básico y salud, y creo que hoy está un poco disperso en IA. Personalmente, creo que es el futuro; de eso no hay duda. Muchas veces, en estos momentos de mayor incertidumbre, el foco pasa a ser la política monetaria de la Fed. La decisión que se toma en una próxima reunión o próximo FOMC corre del interés a estas compañías. Para mí, siguen siendo interesantes, sobre todo cuando presentan los múltiplos que presentan.

Vos sabés que, como crítica, lo hago también: creo que hay un manejo de la ansiedad distinto. Los precios justifican lo que nosotros pensamos: si sube, sube por esto; si baja, baja por esto. Las noticias las encontramos después, con el problema de la ejecución rápida en algunas cosas. Todo lleva sus procesos.

En un programa de radio contaban un reportaje a Elon Musk, donde decía que iba a haber robots que iban a transportar tu mente. Elon Musk decía que vos ibas a pasarle la mente, con lo cual la vida debe ser eterna, no sé qué. Y todo el tema de la robótica. Entonces ya empezaron y se hizo una empresa robótica.

Se lo consulté a mi consultor; le mando saludos, que está en Argentina. No me animé hoy a traer a Mookie Tenenbaum, que me enseñó que, para que esto suceda, va a pasar, pero necesitás 10 años. Necesitás fabricar esto. No es así: a veces inventan. «¡Ah, vamos a parar todo el laburo! No va a haber más compañías de seguros, no va a haber más…». Y decís: «Pará, lleva un tiempo».

Creo que, así como yo critico a mis hijos o a la generación de ustedes porque la ansiedad los está matando, nos está matando a todos. Quizás el minuto a minuto o la cotización diaria. Hay momentos, desde la importación de lo que sea, en los que todo lleva un proceso: desde que pedís algo hasta que lo recibís acá son 5 meses.

Sí, pero hoy hay un deseo tan fuerte por la inmediatez que está rompiendo todo. Yo en China he visto robots entregando mercadería desde hace rato, muchos años. No es algo de ayer. En cualquier hotel en China vas y los que te llevan las cosas son todos robots. Está cambiando. Parece que está lejano, pero no sé cuándo.

Me contaban el caso y ahí vamos a la industria del seguro: un robot pasa, un nene chiquito cerca de ahí lo pisa y lo lastima. Iba a tener un producto de la RC, la remota civil del fabricante, una RC producto, y ahí también hay que…

-Se prenden en todos.

-No, no existe actualmente el producto. Lo único que va a ir acompañando son los procesos y las mejoras tecnológicas que sucedan.

Recientemente, FECOBA, que es la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires, a través de su presidente, Fabián Castillo, hombre de grandes medias, nos propuso lanzar y coordinar la mesa del seguro, siendo el seguro transversal a todas las industrias y comercios, con el objetivo de unir partes, problemas, dolores, faltas de coberturas e inquietudes con el sector asegurador.

Como ejercicio y como ejemplo, hace 2 semanas reunimos a las cámaras de garajes y estacionamientos de la Ciudad de Buenos Aires, que tenían inquietudes de todo tipo, pero especialmente en seguros: límites, sumas aseguradas, exclusiones de cobertura, si las hay o no, qué pasa con los autos eléctricos, qué pasa con el cúmulo de autos en un consorcio, qué pasa durante la carga, qué pasa con la exposición al riesgo y qué sumas deberían afrontar en caso de un siniestro.

Por la experiencia internacional y por la experiencia acá en Argentina, que todavía es corta, son autos seguros, pero en el caso de un incendio necesitan otro requerimiento para apagarlo. Son autos que tienen un gran poder calórico cuando se incendian y producen daños bastante importantes a terceros, edificios y personas.

Esos son los temas que levantamos en esa mesa. El 30 de septiembre, para contar el proceso y el camino, hacemos una mesa abierta con el sector asegurador, anticipándole las problemáticas del sector. Esto lo vamos a ir repitiendo con diferentes cámaras.

Por eso me gusta traer el tema, porque además tocamos el tema de los autos eléctricos y hoy podemos comentar algo sobre eso en seguros. ¿Por qué? Porque es un proceso de gestión interesante, donde unimos partes y acercamos, como dije antes, dolores con soluciones, demanda con oferta.

Los meto a todos también en esta conversación. Empresas que te ofrecen retiro voluntario se van. Entonces vos tenés distintos niveles: el que dice «Bueno, está bien, con esta guita me pongo a trabajar con Uber». Y ojo, porque después se te lastima el auto o lo que fuera. Uno saca una cuenta y no tiene en cuenta las implicancias que puede tener meter el auto de vez en cuando en el taller.

¿Qué pasa si vos asegurás o no asegurás?

-El tema del seguro es muy importante. Por eso aconsejamos siempre el rol del productor. Si yo tengo un auto y lo uso para Uber, si bien hay una cobertura de accidentes personales que se activa en el caso de Uber cuando sube el pasajero y se desactiva cuando baja, si ese auto no tiene un seguro de uso como si fuese, entre comillas, un remis habilitado para pasajeros, no tiene cobertura hacia terceros.

Esa cobertura no está. O sea, si atropello a una persona siendo Uber y no tengo una póliza especial, voy a tener un problema. Con lo cual, eso es una zona gris que hay que tener muy en cuenta.

Lo mismo ocurre con las motos que hacen delivery. Muchas motos se compran: hay un 30% más de compras de motos, justamente por una salida laboral. Cuando comprás una moto y la ponés en delivery, hay póliza. No es que no existe la póliza: sale un poquito más, pero está. Peor es quedarte sin tu herramienta de trabajo.

-¿Sale un poquito más que la particular?

-Claro, porque es un uso comercial.

-Sí, eso entiendo, pero no hay mucha diferencia. Quizás, bueno, está llegando medio justo: compró la moto, pero no hay tanta diferencia.

-No hay tanta diferencia. Podrían consultar en Plaza, en varias aseguradoras. Siempre recomendamos estar con un asesor de seguros. La verdad es que pagar algo, aunque sea entendiendo el tema del presupuesto, tiene mucho sentido para lo que pueda pasar después.

A veces es una cuestión de conocimiento, de saber el riesgo que uno está corriendo. Me pasa lo mismo con el de cuello blanco que dice: «Bueno, como tengo contactos, me hago asesor productor y lo que fuera para manejar la plata de la familia», o «me hago importador porque no aguanto mucho».

Falta entender que, si uno no es especialista, hay regulación al respecto. Pero sé que termina pasando eso, por lo menos en mi experiencia. Todos piensan que van a poder hacerlo, pero después vuelven al asesor, al que importó toda la vida, porque, como te decía antes, el pasto del vecino siempre crece mejor. Cuando te empezás a meter en eso, te das cuenta de que no es lo que vos sabés hacer. Terminás volviendo a lo que cada uno sabe hacer. Yo sé importar, vos vendés seguros. Cada uno se hace fuerte en lo que sabe.

-Bueno, era uno de los puntos. Vuelvo al mercado, Damián. Vos me dijiste que hasta diciembre Argentina… ¿Qué es lo que te da tranquilidad? Contagiame eso.

-Estamos tratando de mantener el sentimiento optimista. Creo que, sacando la volatilidad que tuvimos hace un par de semanas, parecería haber cierto consenso del mercado. Hay una dinámica, por ejemplo, inflacionaria, comprimiendo un poco, yendo a esa media. Podemos debatir si es 16, 15 o 17, pero logrando quebrar este 2%.

También se corrió bastante el ciclo estacional de los dólares. Normalmente teníamos un segundo semestre bastante negativo y escaso, faltando oferentes de dólares. Creo que hoy se corrió, por una mezcla de múltiples factores. Inclusive ha ayudado parte del contexto internacional y la suba de los commodities: no solamente del petróleo, sino también del trigo, el maíz, la soja, etcétera.

Creo que las colocaciones, si bien no al ritmo del primer semestre, siguen manteniéndose en esta segunda mitad del año. Ese factor, más algo de claridad en lo expresado como hoja de ruta para 2027 por el ministro Caputo hace algunos meses, configura una segunda mitad del año un poco menos adversa de lo que han sido otras segundas mitades.

-¿Y el nerviosismo por las elecciones que a veces está en el mercado? ¿Decís que lo vamos a tener el año que viene?

-Hay varios que están diciendo que no se va a adelantar, sino que más bien se puede atrasar.

-Sí. Nosotros consultamos sobre el escenario electoral y cómo posicionarse. La verdad que recibimos desde ahora la idea de que no es tan necesario anticiparse de sobremanera, porque uno puede tener un costo de oportunidad por correrse del mercado, por estar más líquido o por evitar posicionarse en algunos activos.

Creo que uno puede todavía tener retornos. Esto que mencionaba al inicio, de la suba del riesgo país, va en cierta divergencia con el resto de los emergentes. La otra vez hablábamos de Angola, por ejemplo. Nosotros ampliamos el spread respecto de Angola, que es uno de nuestros comparables.

No es pensar: «Bueno, devuelve el riesgo país, siendo de 350 o 300 puntos básicos, para converger un poco hacia algunos pares del límite superior». Creo que eso se puede dar en esta segunda mitad. No me parece algo tan descabellado. Estar corrido de plena tiene un costo de oportunidad.

-Sí, quizás se adelantó un poquito esa incertidumbre. Lo vimos en la dolarización de algunos portafolios, pero eso tiene un límite, que es la cantidad de pesos que hay.

-También es un contrasentido. Yo estoy de acuerdo, desde el punto de vista de la incertidumbre con respecto a 2027, con secar un poco la plaza de pesos. Va a tu mercado porque, en el fondo, hay menos. Si la gente se dolariza, es gente que decide no consumir y comprar dólares. La contracara es que esa plata la use para comprar dólares y no para consumir.

Por lo que se escucha y se habla, poca gente está comprando dólares. Creo que muchos están a la expectativa de ver si cambia. Es hora de que el que tiene el colchón pueda invertirlo en algo.

Yo soy, como te decía antes, muy positivo. Creo que el argentino es muy vivo, muy inteligente. Venimos de muchos años de tener que buscarle la vuelta a un montón de cosas y creo que eso nos dio un sexto sentido que mucha gente no tiene.

Creo que, cuando la cosa mejore un poquito, el argentino va a salir a poner la plata que tiene para hacer negocios. Yo veo mucha gente que está diciendo: «Bueno, cuando el mercado se ponga un poco más…». Se van a sacar los dólares del colchón.

-Yo creo que sí, si es que la gente quiere. Pasa que hoy le da un poco de temor lo que escucha: «Está mal, está mal, no se vende». Pero creo que, cuando la gente vea que la situación mejora, va a ser más adelante. Somos un país de oportunidades.

-Te uso ahora como invitada, como economista o periodista, en este caso. Cuando vas a los programas en los que estás y te exigen o te dicen: «Bueno, contame las novedades económicas», ¿sentís que vamos quedando en segundo plano y que ahora nos importa más la economía real que el tema de cuánto vale el dólar?

-Hace mucho tiempo que no hablo del dólar MEP. Yo hago programas de noticieros en general y no hablo del dólar. Todo este año no hablé del dólar MEP. El año pasado, o unos años atrás, hablaba del dólar MEP, del contado con liquidación, de todas las cotizaciones, del dólar blue.

Y lo mismo también: hablo muy poco del dólar. Hasta hace unos años, todos los días era lo más importante: qué día, cómo cotizaba el dólar. Y hoy no. Quizás sí doy cuenta de lo que pasa con el riesgo país, cuando tiene una suba muy grande o una baja muy abrupta, y lo mismo con el dólar, pero no es algo que esté en la agenda.

Yo creo que eso es uno de los pasos del desafío: que la discusión sea microeconómica. A mí lo que me está pasando es que antes, cuando daba una charla o me invitaban, la gente preguntaba: «Che, ¿cuándo explota?». Y ahora la pregunta es: «Che, ¿cuándo arranca?». Es distinta, mucho más positiva.

-Perdón, si no te puedo dar un dato también: hoy fui a un congreso de AVIRA, que es de vida. Estaba repleto, colmado, con una expectativa enorme sobre el mercado de vida. ¿Por qué? Porque la planificación requiere estabilidad.

Ahora hay toda una expectativa y un movimiento. Ya se han incrementado las ventas de ese tipo de productos: vida, ahorro y retiro. Se está apostando cada vez más fuertemente, no solo desde el lado del Gobierno, sino también desde las aseguradoras, porque consideran que hay un buen momento y buenos años para poder anclar estos productos, que son, tal cual, inversiones de largo plazo.

Hay una buena noticia de las FAL, que es que alguien invierta lo mismo en plazos fijos para créditos hipotecarios, aunque esté en el Fondo de Garantía Sustentable. Se trata de dotar al mercado de un inversor de largo plazo.

Porque, si no, siempre digo lo mismo: el que te quiere hacer un plazo fijo lo hace por 30 días y el que quiere tomar un crédito lo quiere tomar por 10 años. Este quiere deber pesos y este quiere colocar en dólares. ¿Cómo hacés? Ahí necesitás los fondos de retiro y la conciencia del argentino, que tiene que entender que en Chile el 70% de la producción de seguros es de seguros de vida, pensiones y retiro.

Lo que acá son autos y ART: acá el 70% de la producción es obligatoria, autos y ART. Venimos de lo básico, que es el auto y la ART. Ahí te das el lujo de pensar a largo plazo. Cuando empezás a pensar: «Me empieza a ir bien, puedo pensar en mañana, pasado», empezás a pensar en esas cosas: «Ahora voy a pensar en mis hijos, en los que vienen». Vamos camino a eso.

-Está bueno que hoy te tengamos que invitar y decir: «Bueno, che, ¿cómo está la micro?». Es como dedicarte a lo que le da valor a una compañía: cómo me cubro o si me cubro con los dollar-linked.

-Hace bastante tiempo, en mi empresa, lo que vengo haciendo es prepararme para ese contexto positivo. Creo que venimos de unas reglas raras de juego y, como te decía antes, el mercado y el consumidor están cambiando, no solamente en la tendencia, sino también en la inmediatez, en los precios y en un montón de variables que a uno, como empresario, lo obligan a cambiar.

Me acuerdo de que, cuando empecé con mi viejo, el comercio era muy lineal. Era muy difícil que cambiara algo. Vendí lo mismo durante 20 años: era el mismo producto. Hoy la gente ya no alcanza ese monoproducto y quiere un montón de cosas.

Entonces creo que todos los empresarios nos vamos a tener que reinventar en ese sentido: decir «Bueno, cómo bajo costos, cómo soy más profesional, cómo hago para llegar a ese lugar».

-Diego, ¿vos sos segunda generación?

-Segunda generación. Mi padre arrancó y hace un par de años dijo: «Estará ahí el momento de ustedes».

-¿Y sigue con vos?

-Sí, sí, es consejero, pero está afuera de la empresa. No quiere saber nada. Dijo: «Bueno, ya está».

-¿Cómo fue esa transformación? ¿Supo delegar o fue un clavo para vos tratar de que delegara?

-No creo que no le dije nada. Se lo voy a mostrar después.

Fue difícil, muy difícil. Mi viejo fue muy duro, pero siempre me dio la libertad de poder hacer lo que sentía. Mis locuras, porque arranqué muy chiquito. Entonces, al principio, eran más locuras, pero siempre me dio el lugar para que yo creciera. Creo que fue muy inteligente en el momento de decir: «Hasta acá llegó el momento».

-¿Estás preparado? ¿Y estás solo o tenés hermanos?

-Tengo un hermano que me acompaña hace muchos años. Tenemos una buena sociedad, con sus vaivenes de hermanos y la complejidad de la Argentina, del negocio y de las cosas que hacemos. Pero nos suma mucho ser 2 y poder debatir algunas ideas.

-¿Y cómo empieza el protocolo familiar? Contale a Damián si le tendrías que dar un consejo, en el sentido de decir: «Bueno, vos vas a tener o tenés tus hijos, tu hermano va a tener sus hijos». Porque una cosa es la compañía. ¿Cuántas familias pueden vivir de eso?

-Es algo que conversamos mucho y también tenemos la experiencia de nuestro padre, que había arrancado la sociedad con el hermano. En un momento hubo una desilusión de la sociedad y mi viejo quedó como cabeza de esa sociedad. Entonces, alguna experiencia tenemos en algunas de esas situaciones.

Igualmente, creo que hoy, por lo menos, mi cabeza cambió mucho después de la pandemia respecto de lo que quería antes de la pandemia. Hoy estamos reviviendo todos esos temas porque creo que a todos nos ha pasado un poco cambiar lo que uno pensaba o quería antes de la pandemia.

Años buenos, su final de carrera y un montón de cosas. Eso también está llevando a algunas conversaciones.

-Es muy interesante este tema porque yo escuchaba que ya creo que los 3 mencionaron la pandemia.

-Claro. La pandemia, en mi generación, porcentualmente fue muy relevante, pero fue el 2% de mi vida. En tu generación, quizás fue el 10% o el 15% de tu vida. Entonces marcó de una manera…

-Yo no entré en eso de razonar. Los escucho diciendo «la pandemia». Bueno, el mercado de capitales cambió por la pandemia, claro, porque en tu generación era un porcentaje muy importante de tu vida, que viviste encerrado.

-Sí, revimos un montón de cosas: qué estudiar, cómo reconvertirnos en lo laboral. Todavía no se hablaba de IA ni nada, pero la verdad es que fue algo que nos impactó.

También trajo cambios en la economía. ¿Vos te acordás de cómo pagábamos, cómo se usaba el efectivo? De repente fue la pandemia la que nos hizo ir al celular y empezar con todo el rol que ahora tienen las billeteras para pagar. Cambió la manera del comercio, creció mucho el comercio online y son cambios que llegaron para quedarse. Los probamos, nos gustaron y ahora es algo que la gente no cambia.

-Quizás lo que hizo por obligación fue hacernos más tecnológicos a todos. La aceleración del cambio tecnológico incluyó a más gente porque todo el mundo tiene celular, porque todo el mundo ya usaba…

-El primer shortage de memorias o semiconductores fue en 2021, después de la recuperación de la pandemia, cuando empezamos a tener la primera falta de stock. Inclusive, había fabricantes de automóviles diciendo: «Nuestra fábrica puede funcionar, tenemos las partes, pero nos falta el chip para la computadora que lleva el auto».

-Es más, me acuerdo de que alguna vez te lo entregaban tarde.

-Sí, claro, totalmente. Pero no solamente a nivel nacional, sino también en Estados Unidos. Ahí tuvimos el primer boom grande de semiconductores y grandes cambios.

-Nico, te sigo. Vuelvo a la industria del seguro. Siempre decimos lo mismo: vos no representás a ninguna compañía de seguros en particular, sino que hablás en nombre de los canales de productores y demás.

La situación económica ustedes la pueden palpar. Así como a mí me enseñaron a medir la recuperación económica por el consumo de energía, si hay más consumo de energía o capacidad instalada, hay un indicador en el que yo te puedo decir: «Che, dame datos económicos en cantidad de autos que se aseguran, en la caída de calidad de las compañías de seguros o no, o al revés».

-Los seguros, como industria, son un fiel reflejo de la economía argentina. En cualquier país también pasa lo mismo. En los datos, bueno, se vendieron 30% más de motos y 30% menos de autos. Es equivalente, con lo cual hay un deterioro en el tema de seguros por el impacto en el parque automotor.

Se ven algunas mejoras y es por zona, justamente, como reflejo. Lo que es Vaca Muerta, Neuquén, Río Negro, toda esa parte -Salta también está incluida- tiene otras mejoras. Hay diferentes posiciones económicas dentro de la provincia de Buenos Aires. Todo eso hace un reflejo.

Lo que no puedo dar ahora es un indicador uniforme de que sea una economía en la que uno de los puntos sean las ventas de motos.

-Lo que me decían a mí es que hoy pagar una moto en cuotas, la cuota de la moto, es muy parecido a lo que gasta alguien en transporte público. Como antes estaba subsidiado, había una diferencia. Al eliminarse el subsidio…

-Sí, es subsidiado, pero viene aumentando 4,1% todos los meses. En el caso de la provincia de Buenos Aires, tuvo aumentos de hasta 12% este año, mensuales. A mucha gente ya no le conviene y te dan bastante financiamiento: 12, 18 o 24 cuotas para pagar la moto. Por eso está creciendo tanto la venta de motos. No solo por las aplicaciones, sino porque la usan para transportarse.

Hay un punto interesante que impacta en la economía, pero también en las aseguradoras: hoy las aseguradoras pueden tener planificación y presupuestos que antes no podían tener. Eso es muy importante porque, a la larga, hace que las primas sean más accesibles y ahora sean constantes en el tiempo. Hay pequeños incrementos mensuales, pero muy pequeños.

Antes era una locura: eran aumentos de, no sé, 50% por mes.

Tenía como cliente a una compañía de seguros cuyo grave problema era que los contratos decían que había que reponer el neumático, pero no había neumáticos. Yo tenía el compromiso de reponer el neumático y no tenía el neumático, o tal repuesto. No era: «Bueno, tomá, te doy la plata; arreglate». El contrato decía: «Me lo tenés que reponer».

Y además, cuando había escasez de demanda, ese neumático valía 4 veces más. La póliza no te pagaba nunca.

-Es que, cuando hacés una prima, es un cálculo actuarial. Lo hacés a futuro, teniendo en cuenta tu historia. Ahora te cambian y te dicen: «Ese neumático que vos tenías pensado que valía 50 vale 200». Esa prima no la recuperás enseguida. Ahí pasaba con todo: neumáticos, parabrisas.

-¿Y eso se ponía en el riesgo?

-Sí, valía 4 veces más. Ahí las compañías sufrieron un montón financieramente porque no tenían estructura técnica para recuperar eso. Sumado a la elasticidad de precio, que no se podía aumentar tanto porque fuera del mercado, era un combo bastante explosivo.

-Yo me acuerdo de que me habían tirado un piedrazo en el parabrisas delantero y la compañía de seguros me lo cubrió. Yo veía el monto y decía: «Pero nunca pagué tanto». Esta empresa perdió conmigo porque la póliza no había pagado lo que valía el parabrisas delantero.

A veces no sé si se puede hacer o no, pero, si somos conscientes de lo que vivimos los argentinos y de dónde venimos, de las cosas que estamos hablando, de una inflación que no te permite ni… Es como que nos olvidamos de dónde estábamos un tiempo atrás.

Pero bueno, la vida…


#73012930   Modificada: 03/09/2026 20:04 Duración del video: 24' 28"
Cotización de la nota: $11.744.000
Audiencia: 35.000

  
www.ejes.com | Leandro N. Alem 1110 7º piso - Buenos Aires | TE. 5352-0550